Uno de
los objetivos de la comunicación es transmitir de una
forma clara y los mensajes para que lleguen de un modo
eficaz al público objetivo.
Dentro de la
comunicación interna tiene relevante importancia los
integrantes de dicha comunicación, por un lado el emisor
y por otro el receptor. También adquiere relevante
importancia como se emita el mensaje y que éste no se
encuentre contaminado por ruidos.
A nivel de las
organizaciones es imprescindible que dentro de la
empresa se haya establecido un buen plan de comunicación
y que se ejecute de forma correcta.
Por ello,
antes de introducir un mensaje dentro de la
organización, debemos analizar a quién, cómo y cuándo
transmitiremos ese mensaje.
El objetivo
que nos proponemos en este módulo es acercar al alumno
al conocimiento de la importancia de la comunicación
interna y qué elementos la componen, así como
desarrollar todos aquellos conceptos que sean necesarios
para establecer una buena comunicación interna dentro de
una empresa u organización.
Introducción
al concepto de Comunicación
Considerando que la forma más
lógica de comenzar a adentrarse en un tema es dar una
definición aproximada de él, nos disponemos a trazar
unas líneas generales acerca de la Comunicación y las
diferentes aportaciones que han contribuido a ampliar el
término.
La Comunicación existe desde que el
hombre está en la Tierra. La facultad de comunicar es
innata en el ser humano y éste se ha preocupado de
mejorarla y perfeccionarla a través de los tiempos, ya
que es algo enriquecedor y necesario para la superación
intelectual humana.
La Comunicación, entendida de la
forma más general, es la transmisión o puesta en marcha
común de un mensaje. En el proceso entrarían en juego
dos actores básicos, el emisor y el receptor. El emisor
emite o difunde un mensaje a través de un canal que es
recibido por el receptor, quien lo interpreta, analiza y
saca sus propias conclusiones, teniendo la posibilidad
de responder. Es decir, el mensaje se “alimenta” con las
aportaciones del receptor, y ahí es donde está la
verdadera esencia del proceso de la Comunicación, en la
RETROALIMENTACIÓN o, como dicen los anglosajones,
feedback.
Sin duda, todas las aportaciones
que han realizado diferentes pensadores a través de los
tiempos coinciden en que los beneficios de la
Comunicación son muy numerosos y mejoran todos los
aspectos de la vida, tanto los personales como los
profesionales. La Comunicación es vital para el éxito de
cualquier empeño y brinda al individuo una mayor
libertad. Ronald Hubbard escribió: “Un hombre está
tan vivo como pueda comunicar”.
Tal y como hemos indicado
anteriormente en el proceso entran dos actores en juego,
en A está la intención de comunicar, que en B se vuelve
atención, y para que tenga lugar una verdadera
comunicación, se debe dar una respuesta en B de lo que
salió o emanó de A.
Las Organizaciones Inteligentes
La Teoría
de las Organizaciones Inteligentes, que tan
de moda está en nuestros días, trata de dar un paso más
y ofrecer una novedosa perspectiva de las empresas.
El concepto de
nueva empresa exige un cambio de mentalidad, en el
sentido de que conceptos como la autoridad, obediencia o
liderazgo deben ser entendidos de una forma más
flexible. La empresa debe ser un núcleo de nuevas ideas
y herramientas intelectuales que favorezcan la
creatividad y la innovación.
Cada persona y
cada actividad están relacionadas con las demás,
existiendo una influencia recíproca con el entorno. Es
decir, el pensamiento empresarial está impactado por el
contexto socio-político y del mercado en que está
inmerso. Una empresa no puede sobrevivir volviendo la
espalda al marco económico vigente en el momento, ya que
vivimos en una época en la que un negocio evoluciona o
se extingue por los bruscos y continuos cambios del
escenario en el que se desarrolla.
Los factores
internos y externos a la empresa determinan su
posicionamiento. Entre los factores internos destacamos
los valores de la empresa, la exigencia de los
accionistas y el poder que ejercen o las capacidades de
los empleados; algunos de los factores externos son la
globalización del mercado, el aumento de la cultura, la
necesidad de los clientes de incrementar sus beneficios
o la idea de la diferenciación de la competencia. Así,
la inversión en I+D o las actividades de Marketing
pueden posicionar a una empresa en uno u otro lugar.
Asimismo, la
empresa del Nuevo Milenio posee una característica,
hasta ahora impensable, y es la capacidad de aprender.
Que el aprendizaje sea algo factible en una empresa
depende de cómo sean las relaciones existentes entre las
personas que componen el activo humano.
El aprendizaje
es una de las principales condiciones para que una
empresa pueda sobrevivir. Por ello, los directivos de
éxito serán aquellos capaces de sustituir el modelo
tradicional por el de las Organizaciones Inteligentes o
con capacidad de aprender, ya que el mantenimiento y la
mejora del nivel de vida de los países desarrollados
tiene que ver con el aumento del conocimiento de los
empleados.
El Modelo Europeo para la Gestión de la Calidad Total
Actualmente en
el mundo existen tres modelos de excelencia o calidad
total: el de Japón, el de EE.UU. y el europeo.
El Modelo
Europeo para la Gestión de la Calidad Total tiene su
origen en el año 1988, fecha en la que catorce empresas
europeas de diferentes sectores fundaron la European
Foundation for Quality Management (Fundación Europea
para la Gestión de la Calidad). La misión principal de
la E.F.Q.M. es potenciar la presencia de las empresas
europeas en los mercados internacionales. Con el fin de
fomentar este espíritu en el mundo empresarial, en 1991
creó el Premio Europeo a la Calidad, galardón que
distingue anualmente a aquellas empresas que prueban su
compromiso con la Excelencia.
La Cultura
Empresarial
El término
cultura empresarial tiene su origen en torno a 1970,
cuando las principales escuelas de negocios empezaron a
implantar el término. Se partió de la base de que para
conocer a un ser humano había que observar su
comportamiento, entorno en el que se desenvolvía,
hábitos, etc.
Toda empresa
posee una cultura empresarial más o menos definida que
la diferencia de sus competidores, a partir de la cual
se establecen las estrategias, se determinan los
procesos de selección de personal, se define la
comunicación corporativa, se perfilan los planes de
futuro, etc.
El término
cultura empresarial encierra los valores básicos que
priman en la organización, que se sienten en todos sus
departamentos y áreas y que dan lugar a la filosofía de
empresa. Es algo parecido a la línea editorial de un
periódico o publicación, es la guía que marca las
decisiones y acciones de una empresa.
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